La sorpresa de Carolina del Sur

Joe Biden ha vuelto

Todo el mundo se esperaba una victoria de Joe Biden ayer en Carolina de Sur. La expectativa es que ganaría por 8-10 puntos, un margen decente pero no terriblemente holgado que dejaría a Bernie Sanders lo suficiente cerca como para decir que incluso en un estado donde Biden había apostado todo para ganar, el resultado había sido más o menos ajustado.

Biden, sin embargo, ganó ayer por 28 puntos, 48 a 20, un margen lo suficiente holgado como para reevaluar sin Bernie tiene estas primarias ganadas o no.

Mi sensación (mirando los datos y los estados que han votado) es que es posible que este resultado sea una mala señal para Bernie, pero no estoy seguro que esa sea la explicación más parsimoniosa de lo que sucedió ayer. El bloque principal de votantes en Carolina del Sur es el voto afroamericano; un 60% del electorado. Los votantes negros son el bloque dentro del partido demócrata que participa con más regularidad, pero también uno de los más moderados. Por una serie de motivos que no vienen al caso, tienden a valorar mucho más que otros bloques que el candidato al que escogen pueda ganar en unas generales. Son, por decirlo de algún modo, mucho más aversos al riesgo que el votante blanco medio del medio oeste o que el del joven universitario en Nueva Inglaterra. Por temperamento, es un voto que a Bernie se le iba a dar muy mal.

Si estamos ante un caso de un estado demográficamente malo para Sanders, el senador de Vermont tiene un problema, no una emergencia. Es posible que su mal resultado en Carolina del Sur se repita en otros estados sureños (Alabama, Georgia….), pero que su coalición sea lo bastante fuerte como para poder sobrevivir sin el voto negro moderado.

Creo que eso no fue lo único que vimos ayer, de todos modos. Para empezar, Bernie ha tenido una semana francamente mala en los medios, que empezó con un mal debate (no he visto demasiados comentaristas compartir mi apreciación de que Sanders perdió el martes, pero no me parece descabellado) y siguió con ataques sostenidos por parte del resto de candidatos y muchos notables del partido (especialmente Jim Clayburn), ante los que Bernie no pareció responder de forma efectiva. Se ha comentado a menudo el hecho de que los rivales de Sanders no le habían atacado en todas las primarias a pesar de que iba ganando. Cuando se ha empezado a llevar galletas, parece que ha hecho mella.

De forma más significativa, es muy probable que el resultado de ayer representa un paso decisivo hacia la consolidación del voto no-Bernie en estas primarias. Biden rozó el 50% del voto porque sus rivales moderados (Pete y Klobuchar) fueron incapaces de convencer a nadie de color que les apoyara. Tom Steyer, que quedó tercero, ha decidido dejarlo. De cara al supermartes (pasado mañana), quizás los moderados demócratas empiecen a votar tácticamente y apuesten por quien puede ganar (Biden) en vez de las alternativas más jóvenes y más arriesgadas.

El inconveniente para Biden es Michael Bloomberg, que estará en las papeletas por primera vez el martes. Si Bloomberg le drena votos por la derecha, Sanders puede encontrarse ganando en muchos lugares con un 30% mientras los moderados se dividen y desperdician votos.

Lo más probable, porque siempre es lo que sucede en primarias así de complejas, es que tengamos una mezcla de escenarios. Biden seguramente sacará muy buenos resultados en el sur, porque demográficamente le van bien. Bernie sacará un resultado excelente en California y quizás Texas, porque son estados con más latinos, universitarios, y gente joven. Bloomberg saboteará a Biden en algunos estados y será irrelevante en otros. El resultado final será una mezcla de narrativas que no deja las cosas del todo claras, pero que favorece a Bernie ligeramente ya que su bloque están más consolidado que los moderados. A finales de la semana que viene seguramente estaremos hablando sobre por qué Bloomberg tiene que irse a casa si quieren parar a Bernie.

Esto de que las primarias no sigan un guión bien bonito como una serie es un poco cargante.

PD: Es posible que Warren esté quitando más votos a Bernie que a Biden, así que dudo que nadie del establishment le pida que abandone las primarias.