Hoy, ¡supermaaartes!

Hoy se decide todo. O no.

Unas cuantas notas rápidas cubriendo la multitud de noticias en estas primarias tras la sorprendente, abultada victoria de Joe Biden este fin de semana. Sí, hoy es SUPERMARTES, cuando vota todo el mundo, o casi.

  • La semana pasada comentaba que los demócratas, hasta ahora, habían sido demasiado torpes como para montar una resistencia organizada contra Bernie Sanders. Bien, eso parece haber cambiado muy rápido este fin de semana. La victoria de Joe Biden fue lo suficiente amplia como para cambiar el cálculo de tres de sus rivales, forzándoles a dejar la carrera presidencial.

  • Ya hablamos de Tom Steyer (que era bastante irrelevante), pero la salida de Pete Buttigieg y Amy Klobluchar sí que es significativa. Ni Amy ni Pete consiguieron sacar ninguna clase de apoyo significativo entre votantes de color, y en vista de que Biden está vivo y es viable, no pueden competir con él. Ambos anunciaron además su endorsement a Biden ayer mismo, algo que puede ser un empujón considerable.

  • Tenemos muy pocos datos sobre sí Biden verá un aumento significativo de su nivel de apoyos tras Carolina del Sur; con menos de tres días entre las dos votaciones, no hay suficientes sondeos para tener una idea sólida sobre qué va a suceder. De lo poco que tenemos Fivethirtyeight cree que Biden va a sacar mucho mejores resultados de lo que señalaban los sondeos hace una o dos semanas, y que es muy probable que su apoyo estuviera ya aumentado antes de Carolina del Sur.

  • Nótese que hay muchos estados que llevan votando (vía early voting - voto anticipado) desde hace semanas. Una subida en el último momento en los sondeos no te sirve de mucho si gran parte del electorado ya ha ido a las urnas. El estado donde esto puede ser un factor: California.

  • Uno de los modelos tradicionales de entender las primarias es “The Party Decides”, un libro clásico de ciencia política que estipulaba que las élites de los partidos “filtran” candidatos aceptables y escogen (o tienen un peso tremendo en la elección), vía apoyos, financiación, redes informales sobre el terreno y haciendo ruido en los medios, quién será el candidato al final. La elección de Trump el 2016 fue vista por muchos como un fracaso de este modelo, y muchos veían la marcha de Bernie este año como una confirmación. Queda por ver si la súbita reacción del ala moderada del partido consolidándose detrás de Biden en las últimas 2-3 semanas como una cierta reivindicación/resurrección de “Party Decides”.

  • Por cierto, mi sensación el 2016 no fue tanto que el partido republicano fue incapaz de detener a Trump como que el partido republicano realmente no quiso detenerlo. Trump es, en muchas cosas, un avatar de lo que era el GOP de veras, no la fachada corporatista de Paul Ryan.

  • A todo esto, es muy probable que no sepamos quién ha ganado en California hasta bien entrada la semana que viene, porque… bueno, esto es Estados Unidos y lo de contar votos es complicado y es la mejor democracia del mundo y este país da pena en general.

  • Sí, la incognita sigue siendo Bloomberg. Estoy harto de hablar de Bloomberg. Y no se habla suficiente de Warren, pero esperar una sorpresa a estas alturas pasarse.